
miércoles, 18 de marzo de 2009
martes, 3 de febrero de 2009
Espacios del arte
La idea o propuesta que se pretende con este proyecto, es establecer una mirada o atención a los mecanismos de captación y difusión de imágenes, de como ha proliferado la implantación de los sistemas de video-vigilancia que regulan un entramado de tejidos que van desde la mediatización de la vida cotidiana convertida en escenario de exposición de imágenes que pertenecen al ámbito de lo privado, que entrañan una visión del comportamiento cívico, alterado, lejos de ser una realidad objetiva.La tecnología de la información ha supuesto en el sujeto contemporáneo un remodelado de su visión del mundo, acelerado por un capitalismo implacable, que manufactura conciencias, que acentúa la desigualdad y la inseguridad en una sociedad saturada de imágenes idealistas.
Este espacio de reflexión cuyo objetivo es vincular y articular estrategias entre arte y sociedad, como herramienta de información, que apunta hacia un pensamiento crítico, como la tecnología en la era de la globalización se convierte en un instrumento sociológico que estructura formas y hábitos asimilados por el público, como es el caso de la red, la sobreexposición de imágenes que circulan en internet han supuesto un cambio radical en la forma de comunicación de las masas, el manejo de la información, las posibilidades y alternativas de ocio respecto a un interés cultural que se ve alterado por una morbosa curiosidad que tiene la ilusión de satisfacer un imaginario en el que no hay limitaciones.
La idea de progreso en la era de la comunicación visual, es un concepto amplio que abarca diversos campos y ámbitos sociales; desde el reality show como fenómeno sociológico contemporáneo vinculado a una forma de control en una sociedad del espectáculo.
Obras como la de George Orwell 1984 apuntan a una reflexión,” el gran hermano”, un gran ojo que todo lo recoje, la vigilancia permanente que restringe la posibilidad de un comportamiento natural.
lunes, 2 de febrero de 2009
cctv
La progresiva implantación de cámaras de vigilancia en espacios públicos, privados,lugares de trabajo, consumo y ocio, convierte ya en “invisibles” estas máquinas devisión, dispuestas a conocer nuestros hábitos, nuestros “tics”, pero también nuestros deseos o intenciones. Este “querer saber” convierte a la persona observada en personaje por efecto de la mirada “ficcionante”. Nos ocurre a nosotros mismos al observar en una pantalla a aquel que no se sabe observado. Nuestro poder sobre él lo ejercemos imaginando por un momento su vida, su procedencia, pensamos con una curiosidad característica, porque somos curiosos por naturaleza, por definición; pero pensamos también deseando desenlaces y este sentimiento es más complejo, más elaborado, hasido educado.El poder de la técnica y su todopoderosa acción detectora de lo prohibido. Un logro de la tecnología que nos hace sentir partícipes de esas conquistas y de esos avances de nuestra civilización y que nos mantiene en un lugar seguro, aquel que está resguardado porque siempre hay alguien velando por nosotros, mirando por nuestra seguridad, un sistema eficaz, un estado de derecho, una democracia avanzada, expresiones de autocomplacencia y de control. Las cosas cambian cuando se cae en la cuenta de que en realidad somos también objeto de esa mirada cuando ese ojo imperturbable se ha metido en nuestra casa o nos hostiga en el trabajo, cuando podemos ser víctimas de una técnica de montaje cinematográfico según la cual se nos adjudique un rol u otro; el papel de terrorista o criminal, el papel de víctima sin sentirlo de ese modo, el papel de chivo expiatorio, de persona violenta... Papeles que se nos han adjudicado sin la capacidad de acceder al proceso de guión ni al total de la grabación y sin ningún derecho a explicar o matizar lo que ha sido nuestro proceder, porque el realizador invisible que controla los mandos podría, por ejemplo, estar a punto de conseguir un éxito en franja horaria de máxima audiencia o interfiriendo de modo perverso en otro tipo de actividades públicas o privadas.
domingo, 1 de febrero de 2009
"El espectáculo" formas de control
El espectáculo como situación contemporánea, como estado natural de lo cotidiano,encuentra en la proliferación de cámaras domésticas y de vigilancia una mina inagotable de situaciones susceptibles de ser compartidas con el gran público (auténtico mercado de voyeurismo furtivo). Hacer público lo privado a través de la trampa, el artificio o la orden judicial, reporta momentos mediáticos de alta intensidad y por tanto altamente rentables. Los programas de cámara oculta o de “impacto” han proliferado como género televisivo y han acabado, de paso, con otro mito, el de la calidad de emisión. En realidad ha quedado demostrado que la calidad de grabación poco importa si el documento merece la pena por escabroso, pornográfico o delator que sea.La adormidera de la cultura visual, incesante en su flujo e imperante en lo cotidiano,nos impide ese intervalo necesario e higiénico para provocar una visión cuestionadora,y así, la cantidad de estimulación y la velocidad de ésta como valor, atraen las mentes como si se tratara de un imán. Mientras, por un lado, aumentan nuestras capacidades de procesar información a través de múltiples dispositivos y posibilidades, por otro lado son capaces de hacer a los usuarios más vulnerables a la vigilancia y a la manipulación.
sábado, 31 de enero de 2009
1984
El poder de la información contribuye a crear poblaciones que cada vez en mayor medida se conforman con las normas sociales. El conocimiento de lo que ocurre está siempre ligado al poder, el control de la información se ha convertido en una cuestión política clave. Las cámaras de vigilancia están destinadas a obtener información, que se muestra invisible para nosotros, los ordenadores contribuyen a facilitar una nueva dimensión de la vigilancia e internet la multiplica. Las organizaciones que utilizan la tecnología de la información para la vigilancia, obtienen con relativa facilidad una imagen detallada de la vida cotidiana, de individuos y de grupos. Datos relativos a la situación financiera, transacciones telefónicas, ayudas sociales, residencia, estado civil, procedencia étnica, etc...que son fácilmente accesibles y no obtenibles sin las modernas tecnologías. Las cámaras de vigilancia instaladas en grandes y medianos núcleos urbanos ponen imagen a la información.Orwell en su obra 1984 ideo un centro controlador, hoy día el control esta más descentralizado, ya no es el estado su principal ejecutor, hoy la vigilancia se extiende hasta las áreas de consumo, por entidades privadas al igual que pasa con los ciudadanos y el estado.
Orwell pensó que el controlado iba ser conciente en todo momento de la presencia de su controlador. Actualmente la mayor parte de la vigilancia se lleva a cabo de forma oculta, existen cámaras de video-vigilancia al alcance de la vista, si embargo otras están estudiadamente ocultas (estrategia de panóptico), el control se mantiene por la sensación constante de ser observado, la obediencia de las normas puede parecer la única opción racional, es la incertidumbre como medio de dominación. Orwell diseño un control estatal con un sistema totalitario, lo que sucede hoy día es que la vigilancia es tendente al totalitarismo pero esta en perfecta coexistencia con procesos formalmente democráticos
viernes, 30 de enero de 2009
La cultura de masas y la publicidad
Los ciudadanos, convertidos en consumidores y atravesados sin cesar por estos mundos idealizados, están siempre en una situación de fragilidad porque entra en crisis su cartografía de diferencias (lo que soy, lo que tengo, a lo que aspiro). Así, esta fragilidad se interpreta como flaqueza, inferioridad y finalmente, exclusión (y auto-exclusión).Sin tener conciencia de ello y controlados por la puesta en marcha de la ansiedad,los consumidores participan con su fuerza subjetiva, su deseo y su angustia como una fuerza de trabajo fundamental para la construcción de los mercados en el estadio actual del capitalismo avanzado. Las nuevas formas de control actúan desde ámbitos muy sofisticados: el marketing directo, la fidelidad comercial o los servicios bancarios convertidos en productos no dejan de ser elementos de seducción, señuelos que trabajan en función del desasosiego y la inestabilidad que proporciona la precariedad. Existen formas de control desplegadas en todos los ámbitos de relación, y que afectan a la libertad de opinión, la identidad sexual, a los derechos individuales; afectan a la subjetividad y a la sensibilidad de los ciudadanos hasta reducir su actitud y su presencia, una emoción colectiva sincronizada y globalizada. La cultura de masas y la publicidad, bien como ámbitos de influencia creciente en la esfera pública, bien como productos de una forma evolucionada de control, proyectan mundos ideales que son la verdadera utopía del capitalismo. Estos mundos idealizados o paraísos virtuales, son mundos de signos, sin existencia concreta, capaces de transmitir la idea de que es posible una subjetividad totalmente estable, que nunca se hace vulnerable, que no se desestabiliza y en la que no hay angustia ni fragilidad (una ideade paraíso).miércoles, 28 de enero de 2009
La comunicación de masas y la comunicación en red
Los sistemas de comunicación de masas que se rigen por un modelo (unidireccional), jerarquizado y concentrado, donde la información llega a un sujeto pasivo que no puede incidir en el medio, tiene que convivir con los sistemas de comunicación en red, con un modelo (multidireccional) que permite la interacción con la información recibida.La comunicación de masas siempre esta dirigida a las audiencias, depende de ellas para elaborar perfiles, la capacidad de respuesta del público se ve limitada a una capacidad de escoger un medio u otro, ofrecen una visión más homogénea de la realidad, las alternativas del público para intercambiar opiniones se ve abocada a una marginalidad, predeterminada por los discursos emanados desde el poder.
La comunicación en red articula un sistema de transmisión descentralizado y abierto, difícilmente controlable por instancias, sean públicas o privadas, adquiere una dimensión transnacional, con un carácter (multidireccional) de la comunicación, con el desarrollo de los códigos HTML y la WWW a principios de los noventa se crea un nuevo modelo de comunicación, y con ella una nueva audiencia interactiva.
Esta aparición y desarrollo en la última década de las tecnologías digitales, ha supuesto un cambio que afecta al ecosistema mediático y a la propia configuración de la esfera pública, en el receptor han aumentado sustancialmente las facilidades de acceso a la información, por otra parte el emisor en la creación y desarrollo de medios de comunicación social ya no tienepor que configurarse siguiendo los criterios periodísticos y empresariales propios de los grandes medios tradicionales, ya no depende de un abanico limitado de grandes medios de comunicación para configurar su visión de la realidad, adopta una postura activa en la selección de informaciones y opiniones, de carácter plural, es el resultado de un flujo discursivo.
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