sábado, 31 de enero de 2009

1984

El poder de la información contribuye a crear poblaciones que cada vez en mayor medida se conforman con las normas sociales. El conocimiento de lo que ocurre está siempre ligado al poder, el control de la información se ha convertido en una cuestión política clave. Las cámaras de vigilancia están destinadas a obtener información, que se muestra invisible para nosotros, los ordenadores contribuyen a facilitar una nueva dimensión de la vigilancia e internet la multiplica. Las organizaciones que utilizan la tecnología de la información para la vigilancia, obtienen con relativa facilidad una imagen detallada de la vida cotidiana, de individuos y de grupos. Datos relativos a la situación financiera, transacciones telefónicas, ayudas sociales, residencia, estado civil, procedencia étnica, etc...que son fácilmente accesibles y no obtenibles sin las modernas tecnologías. Las cámaras de vigilancia instaladas en grandes y medianos núcleos urbanos ponen imagen a la información.
Orwell en su obra 1984 ideo un centro controlador, hoy día el control esta más descentralizado, ya no es el estado su principal ejecutor, hoy la vigilancia se extiende hasta las áreas de consumo, por entidades privadas al igual que pasa con los ciudadanos y el estado.
Orwell pensó que el controlado iba ser conciente en todo momento de la presencia de su controlador. Actualmente la mayor parte de la vigilancia se lleva a cabo de forma oculta, existen cámaras de video-vigilancia al alcance de la vista, si embargo otras están estudiadamente ocultas (estrategia de panóptico), el control se mantiene por la sensación constante de ser observado, la obediencia de las normas puede parecer la única opción racional, es la incertidumbre como medio de dominación. Orwell diseño un control estatal con un sistema totalitario, lo que sucede hoy día es que la vigilancia es tendente al totalitarismo pero esta en perfecta coexistencia con procesos formalmente democráticos





viernes, 30 de enero de 2009

La cultura de masas y la publicidad

Los ciudadanos, convertidos en consumidores y atravesados sin cesar por estos mundos idealizados, están siempre en una situación de fragilidad porque entra en crisis su cartografía de diferencias (lo que soy, lo que tengo, a lo que aspiro). Así, esta fragilidad se interpreta como flaqueza, inferioridad y finalmente, exclusión (y auto-exclusión).Sin tener conciencia de ello y controlados por la puesta en marcha de la ansiedad,los consumidores participan con su fuerza subjetiva, su deseo y su angustia como una fuerza de trabajo fundamental para la construcción de los mercados en el estadio actual del capitalismo avanzado. Las nuevas formas de control actúan desde ámbitos muy sofisticados: el marketing directo, la fidelidad comercial o los servicios bancarios convertidos en productos no dejan de ser elementos de seducción, señuelos que trabajan en función del desasosiego y la inestabilidad que proporciona la precariedad. Existen formas de control desplegadas en todos los ámbitos de relación, y que afectan a la libertad de opinión, la identidad sexual, a los derechos individuales; afectan a la subjetividad y a la sensibilidad de los ciudadanos hasta reducir su actitud y su presencia, una emoción colectiva sincronizada y globalizada. La cultura de masas y la publicidad, bien como ámbitos de influencia creciente en la esfera pública, bien como productos de una forma evolucionada de control, proyectan mundos ideales que son la verdadera utopía del capitalismo. Estos mundos idealizados o paraísos virtuales, son mundos de signos, sin existencia concreta, capaces de transmitir la idea de que es posible una subjetividad totalmente estable, que nunca se hace vulnerable, que no se desestabiliza y en la que no hay angustia ni fragilidad (una ideade paraíso).

miércoles, 28 de enero de 2009

La comunicación de masas y la comunicación en red

Los sistemas de comunicación de masas que se rigen por un modelo (unidireccional), jerarquizado y concentrado, donde la información llega a un sujeto pasivo que no puede incidir en el medio, tiene que convivir con los sistemas de comunicación en red, con un modelo (multidireccional) que permite la interacción con la información recibida.
La comunicación de masas siempre esta dirigida a las audiencias, depende de ellas para elaborar perfiles, la capacidad de respuesta del público se ve limitada a una capacidad de escoger un medio u otro, ofrecen una visión más homogénea de la realidad, las alternativas del público para intercambiar opiniones se ve abocada a una marginalidad, predeterminada por los discursos emanados desde el poder.
La comunicación en red articula un sistema de transmisión descentralizado y abierto, difícilmente controlable por instancias, sean públicas o privadas, adquiere una dimensión transnacional, con un carácter (multidireccional) de la comunicación, con el desarrollo de los códigos HTML y la WWW a principios de los noventa se crea un nuevo modelo de comunicación, y con ella una nueva audiencia interactiva.
Esta aparición y desarrollo en la última década de las tecnologías digitales, ha supuesto un cambio que afecta al ecosistema mediático y a la propia configuración de la esfera pública, en el receptor han aumentado sustancialmente las facilidades de acceso a la información, por otra parte el emisor en la creación y desarrollo de medios de comunicación social ya no tienepor que configurarse siguiendo los criterios periodísticos y empresariales propios de los grandes medios tradicionales, ya no depende de un abanico limitado de grandes medios de comunicación para configurar su visión de la realidad, adopta una postura activa en la selección de informaciones y opiniones, de carácter plural, es el resultado de un flujo discursivo.

lunes, 26 de enero de 2009

Interacción electrónica


Nuestra percepción y adaptación, de un mundo sometido y configurado a una realidad virtual, crea una proximidad del receptor con la fuente emisora, se accede a la imagen virtual sin obstáculo, el sujeto puede configurar su vida a través de la pantalla,( interacción táctil e inmersión celular)Marshall McLuhan, el individuo se desliza por los circuitos virtuales y se sumerge en una dualidad entre el hombre y la máquina, podría interpretarse como la imagen de un espejo, el sujeto convertido en la realidad virtual de la máquina.
Todas nuestras incursiones en el espacio virtual, están delimitadas por unos códigos instituidos, fuera de esos parámetros no hay nada, el sistema gira en un circuito cerrado, lo cuál acota nuestra interacción electrónica a lo que ya esta establecido, esto podría traducirse a una creencia del pensamiento liberado y expandido de nuestra realidad, pero no es más que un espejismo virtual, alimentado por las tecnologías del control.
Todo estos aspectos se resumen a la identidad de la red, cuyo protagonista es la red, el individuo que la crea se disuelve adoptando un papel de ser invisible, que solo existe en el ciber-espacio, esta realidad virtual no asume la relación interpersonal de la realidad tangible.

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